13 abril 2006

INTA y Municipalidad de Macul en pie de guerra contra la obesidad infantil

El Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos, INTA, de la Universidad de Chile en conjunto con la I. Municipalidad de Macul, se encuentran implementando un programa educativo en las escuelas municipalizadas de la comuna, para detener el avance de la obesidad y sobrepeso infantil educando en buenos hábitos alimentarios y mayor práctica de actividad física.
Esta mañana se suscribió la segunda etapa del proyecto, que se extenderá hasta el año 2007.

Disminuir significativamente la prevalencia de obesidad en los preescolares y escolares de 1º a 4º básico de las ocho escuelas municipalizadas de la comuna de Macul, después de aplicar durante 2 años (2006- 2007) una intervención en alimentación/nutrición y actividad física, es el principal objetivo del proyecto que se encuentra desarrollando el INTA y la Corporación de Desarrollo Social de la Municipalidad de Macul, con el apoyo de Tresmontes - Lucchetti.

La iniciativa, suscrita esta mañana en una ceremonia oficial en el INTA donde se reunieron todos los actores claves del proyecto, corresponde a la segunda etapa del proyecto “Prevención, disminución y control de la obesidad infantil en preescolares y escolares de 1º a 4º básico de las escuelas municipalizadas de Macul”.

En la ceremonia inaugural, se dieron a conocer los resultados más importantes de la fase 1 (agosto – diciembre 2005), donde se observó que la mayoría de los niños de 1º a 4º básico tuvieron Educación Física sólo un día a la semana por un lapso de 90 minutos. De este tiempo, sólo ocupan un promedio de 22 minutos en actividades de movimiento moderado (que demandan algún esfuerzo físico, como trotar, correr, saltar, etc.) y el resto de la clase se destina a actividades “ligeras”, es decir, pasan la mayor parte del tiempo sentados o de pie, en actividades q no demandan esfuerzo físico (como caminar lento)

Sobre estos antecedentes, se entregaron los lineamientos para las actividades programadas para 2006, que se iniciarán con la evaluación del estado nutricional, conducta alimentaria y aptitud física de los escolares de las ocho escuelas municipalizadas de Macul, además de los profesores de cuatro de estos establecimientos.

A partir de esta línea base, y debido a que no existe un currículo de asignaturas en la educación preescolar, la acción más relevante apunta a que dentro de su jornada diaria, los alumnos de pre-kinder y kinder realicen un mínimo de 30 minutos de ejercicios o juegos activos, distribuidos según las recomendaciones del INTA. En este segmento se implementará el programa “Educación en Actividad Física para la Educación Preescolar”, desarrollado por el INTA en conjunto con la Junta Nacional de Jardines Infantiles (JUNJI) y el Ministerio de Salud (Mineduc)

En los escolares, en tanto, existe el compromiso de buscar una forma para implementar una hora más de Educación Física al menos en los cursos de 3º y 4º básico, utilizando la jornada escolar completa, y distribuir las clases de educación física en al menos dos días por semana. Asimismo, se aspira a lograr una mejora en la calidad de las clases y que de esta forma los niños estén en actividad moderada al menos 50% del tiempo.
En materia de nutrición y alimentación, en el nivel preescolar se implementará el programa “Educación en Nutrición para la Educación Preescolar”, desarrollado y validado por el INTA, la JUNJI y el Mineduc. Asimismo, con los niños de 3º y 4º básico se implementará el programa “Educación en Nutrición para Escolares de Educación Básica”, desarrollado y validado por el INTA y la FAO (Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) para niños entre 3º y 8º básico. Por último, se elaborarán documentos educativos para los escolares de 1º y 2º básico, que hasta el momento no cuentan con material propio.

Dentro de las grandes novedades de este proyecto, destaca la participación activa de los profesores con la evaluación de su estado nutricional, además de la posibilidad de recibir apoyo por parte de profesionales del INTA y atención en los consultorios municipales en caso de requerirlo. Tal como señala una de las coordinadoras del proyecto, Juliana Kain, del INTA, “la idea de intervenir a los profesores –que casi no se ha implementado en ninguna parte del mundo- apunta a motivar a los docentes para que ellos mismos incorporen las recomendaciones de alimentación saludable y aumento de actividad física en su vida cotidiana, y así les resulte más fácil y espontáneo enseñárselos a los niños”.

De Casablanca a Macul
La actividad que se inauguró esta mañana tiene como antecedente el proyecto “Estrategia de Promoción de la Salud en Escolares de Educación Básica Municipalizada de la Comuna de Casablanca”, desarrollado entre 2002 y 2004, y que consistió en una intervención en alimentación/nutrición y actividad física, con el objetivo de determinar la evolución en la prevalencia de obesidad en los niños durante ese período.

Los componentes más importantes de esa intervención incluyeron la aplicación del programa educativo FAO/INTA, charlas a los padres, aumento de las clases de educación física y un programa motivacional de actividad física.

La muestra incluyó mil 103 escolares que en el 2002 estaban entre 1º y 6º básico en las tres escuelas municipales locales. Los resultados mostraron que la prevalencia de obesidad disminuyó desde 21,6% a 12,2% en los niños y desde 19,4% a 8,7% en las niñas, hacia el término de la intervención.

Este exitoso programa, que redujo significativamente la obesidad en escolares y que sirvió como base para la intervención en Macul, también contó con el financiamiento de la empresa Tresmontes - Lucchetti.

Compromiso Contra la Obesidad
A la jornada inaugural en el INTA, asistieron el Alcalde de la I. Municipalidad de Macul, Sergio Puyol; la Subsecretaria de Salud Pública, Lidia Amarales; el Director del INTA, Fernando Vio; autoridades de la Dirección de Educación y Coordinadores de la Corporación Municipal de Desarrollo Social de Macul; directores, jefes de UTP, orientadores, docentes y educadoras de párvulos de todas las escuelas participantes; coordinadores y profesionales del proyecto.

En la oportunidad, el edil de Macul destacó que con este proyecto “queremos evitar lo que ha ocurrido con los países desarrollados, donde el problema de la obesidad infantil, de adolescentes y adultos es un problema mayor. Por lo mismo, considero que estamos a tiempo para crear conciencia no sólo entre nuestra población escolar, sino que también entre sus familias y profesores”.
Asimismo, el alcalde resaltó que con esta intervención “demostraremos que estamos un paso adelante, pues estamos previniendo y resguardando la salud mental y física de nuestra comunidad”.

Por su parte, el director del INTA, Dr. Fernando Vio manifestó el interés del INTA por seguir en la senda iniciada en Casablanca, donde “demostramos que en tres años de intervención simple y sostenida, logramos disminuir la obesidad infantil”.

Asimismo, la subsecretaria de Salud, Lidia Amarales destacó la trascendencia de este proyecto “al unir en alianza estratégica a la academia, representada por la Universidad; el sector público, a través de diversas entidades como JUNJI y Mineduc, y la empresa privada. Todos orientados a evitar el daño de la enfermedad y lograr tener una mejor salud y calidad de vida para la población”.

Junto a las autoridades y miembros del proyecto, participó en la jornada inaugural el Gerente de Asuntos Corporativos de Lucchetti, Felipe Lira, quien entregó los manuales de Prevención de Obesidad Infantil a las autoridades comunales, a la vez que señaló que “el combate de la obesidad infantil y la preocupación por las comunidades con las que nos relacionamos a través de nuestros centros productivos, forman parte esencial de la política de responsabilidad social empresarial de Tresmontes - Lucchetti. Es por eso que para la empresa es motivo de mucho orgullo haber participado en el exitoso proyecto de Casablanca que ahora está siendo replicado en Macul”.

15 febrero 2006

5 al día


Aumentar el consumo de frutas y verduras proporciona múltiples beneficios para la salud, ya que esta simple elección permite reemplazar aquellos alimentos más calóricos, con alto contenido de grasa y/o azúcar, por otros que aportan más nutrientes al organismo. Así, las frutas y las verduras toman un lugar cada vez más protagónico en la alimentación de quienes desean mantener una mejor calidad de vida.
El bienestar general que brinda el consumo periódico de estos alimentos, ha llevado a los científicos a analizar su impacto en la prevención de algunas enfermedades, como el cáncer, la obesidad o los problemas cardiovasculares. Es así como los investigadores han llegado a plantear algunas conclusiones relevantes, por ejemplo, se sabe que el consumo de 400 gr. diarios de frutas y verduras puede reducir 50 por ciento el riesgo de desarrollar algunos tipos de cáncer. En tanto, proliferan los estudios internacionales que demuestran la positiva acción de algunos antioxidantes presentes en los berries (moras, arándanos, frambuesas, frutillas, etc.), el brócoli o el tomate, por mencionar algunos.
Así, cada año, la evidencia científica, la información y el conocimiento se multiplican. Sin embargo, ¿cuánto cambian realmente nuestros hábitos?
Esta interrogante motivó en 2001 la gran tarea de evaluar y unificar los resultados de miles de investigaciones, que plantean la relación entre los alimentos, la nutrición y la prevención del cáncer (http://www.wcrf.org/research/fnatpoc.lasso) con una mirada global e integradora.
El profundo análisis dará como resultado un informe que se publicará en 2007, marcando un hito internacional para la definición de las políticas de salud pública, en muchos países.
Según los expertos, lo más probable es que este reporte confirme la necesidad de impulsar con más fuerza la campaña 5 al día, que promueve el consumo diario de tres frutas y dos porciones de verdura, de diferentes colores (http://www.5aday.com) ya que así se obtienen los diversos antioxidantes, que le confieren su color característico a estos alimentos.
De más está decir que comer una fruta y una porción de ensalada al día es insuficiente para cumplir la recomendación de 400 gr. Por eso, los entendidos aseguran que lo ideal es llegar a cinco porciones al día. También, se considera un jugo natural de fruta, sin azúcar, como una porción.
Recuerde que una forma agradable de empezar a comer más frutas y verduras es aprovechar la abundancia del verano. ¡Hay para todos los gustos!

07 febrero 2006

Descubren nueva papa con mitad de calorías y menos carbohidratos


Un equipo de científicos británicos descubrió que una nueva especie de papas, introducida en ese país hace varios años, posee la mitad de calorías que una patata común, y un tercio menos de carbohidratos.

La nueva papa "dietética", llamada tipo "Vivaldi", fue introducida hace cinco años en Gran Bretaña sólo por su gusto "suave y mantecoso", pero hasta ahora se desconocía que tuviera otras propiedades benéficas para la salud.

Un equipo científico del laboratorio Allied Laboratory Services, descubrió que la papa "Vivaldi" posee 26% menos de carbohidratos y 33% menos calorías. Eso significa que 170 gramos de la papa "Vivaldi" poseen cerca de 29 gramos de carbohidratos y 128 calorías. Alison Watson, directora del grupo Naturally Best, declaró al periódico Daily Telegraph que la nueva papa "tardó cerca de nueve años en crearse"."Fue creada de forma tradicional, a partir de injertos de papas mejoradas, hasta lograrse una especie de mejor calidad", afirmó.

La papa "Vivaldi" tiene además altos niveles de vitamina C, proteínas y otros nutrientes, indicó la experta."En Estados Unidos se había logrado crear una papa similar con el mismo tipo de cualidades y bajos niveles de carbohidratos, pero de mucho peor gusto", dijo Watson.

La papa "Vivaldi" ya comenzó a venderse en la cadena de supermercados británicos Sainsbury’s, como también en hoteles y restaurantes de Londres.

03 febrero 2006

Un millón de diabéticos en Chile

La doctora Loreto Aguirre, especialista en diabetes, dijo hoy que en Chile existe una expansión de enfermos diabéticos, que alcanzaría a un 6,7 por ciento de la población, es decir, cercano al millón de personas. En conversación con el programa "Doble Lectura" de Radio Universo, Aguirre agregó que esta expansión se debe a los cambios en los hábitos alimenticios y el exceso de sedentarismo de los chilenos.
La profesional manifestó que para revertir la situación el cambio debe venir desde los niños chicos y tiene que haber una campaña fuerte que empiece en los colegios con cosas tan simples como aumentar las horas de educación física. "Del millón de diabéticos, el 5 por ciento, son diabéticos tipo 1, que usan insulina en forma obligatoria, y el resto son tipo 2, que usa tabletas e insulina periódicamente", añadió. Además llamó a realizar autocontroles obligatorios de la diabetes, para mantener un estado de salud estable dentro de la enfermedad y que no aumente en su gravedad.

29 enero 2006

Rauch, la ciudad que ganó la guerra contra la hipertensión

Con huertas familiares, consejos nutricionales, ejercicios organizados y harta educación una comuna de la provincia de Buenos Aires pudo reducir sus índices de hipertensión.
Aquí el relato de un diario argentino que puede servir de ejemplo para alguna comuna chilena.
Una experiencia única:

Rauch, la ciudad que ganó la guerra contra la hipertensión


Un programa de prevención redujo la presión arterial de toda una comunidad.


RAUCH.– Controlar los factores de riesgo de la enfermedad cardiovascular que representa la causa de muerte de uno de cada tres argentinos es una tarea que excede el trabajo que se realiza en hospitales y consultorios. Aquí, en Rauch, provincia de Buenos Aires, médicos, nutricionistas y enfermeras, pero también profesores de educación física, trabajadoras sociales e incluso funcionarios municipales se pusieron de acuerdo para darle batalla a la hipertensión arterial.

Entre 1997 y 2003, en esta ciudad de alrededor de 14.000 habitantes, ubicada a 270 kilómetros de la Capital, se llevó adelante una estrategia de promoción comunitaria de la salud, que permitió bajar 5 milímetros de mercurio (mm/Hg) la presión arterial de toda la población de Rauch. Pero ¿qué significa una reducción de ese calibre?

“Diversos estudios han estimado que una disminución de 5 milímetros de la presión arterial sistólica es capaz de reducir un 10% la mortalidad por enfermedad coronaria y otro 14% la mortalidad por accidente cerebrovascular”, dijo a LA NACION el doctor Martín Salazar, del Centro de Referencia Provincial de Hipertensión Arterial del Hospital San Martín de La Plata, que participó del programa.

Para obtener esos resultados, la por entonces Subsecretaría de Salud de Rauch (hoy disuelta) no debió recurrir a ninguna droga milagrosa ni tampoco a alguna sofisticada obra de infraestructura hospitalaria. Con costo cero, aprovechando y reformulando los recursos humanos y edilicios disponibles o donados por entidades intermedias, se puso en marcha una serie de sencillas pero eficientes estrategias de promoción de la salud.

"Fue una idea fantástica -opinó Victoriano Deortuzar, de 58 años, un rauchero ciento por ciento, según su propia definición-. Uno se siente cuidado, atendido por la gente de su comunidad, y sólo ese gesto es muy importante."

El trabajo científico que analiza los resultados de esta experiencia fue presentado en el XXIII Congreso Nacional de Cardiología, donde obtuvieron el premio al mejor trabajo, y ahora fue publicado en el último número de la revista Medicina.

Punto de partida

"Cuando en 1997 nos hicimos cargo de la dirección de salud de Rauch, decidimos ver cuáles eran las principales causas de mortalidad y nos encontramos con que, al igual que en el resto del país, eran las enfermedades cardio y cerebrovasculares", contó el doctor Marcelo Aizpurúa, en ese entonces director del hospital municipal de Rauch.

Aizpurúa se puso en contacto con el Centro de Referencia Provincial de Hipertensión Arterial, para realizar una encuesta que permitiera tener un panorama de los factores de riesgo cardiovascular de la población. "La encuesta arrojó una prevalencia de hipertensión muy alta (43,2% en varones y 28,5% en mujeres), incluso más alto que el promedio nacional, que ronda el 30 por ciento. Además, sólo el 32% de los hipertensos sabía que tenía ese problema", comentó Salazar.

Las hermanas Socabehere, al igual que otros 1700 vecinos de Rauch, recibieron en su casa a las encuestadoras, y no faltaron al hospital para realizarse los análisis clínicos solicitados: presión arterial, glucemia, colesterol total, colesterol "bueno" (HDL) y triglicéridos.

"Por suerte los resultados dieron bien", cuenta Emma, de 62 años, que reconoce que se cuida en las comidas y que camina 40 minutos todos los días. Para su hermana María Celia, de 69 años, las novedades no fueron tan alentadoras: la médica la sorprendió con una noticia que, jura, jamás hubiera imaginado. "No podía creer que tenía la presión tan alta -recuerda-, porque aunque estaba un poco nerviosa yo me sentía muy bien."

No en vano, la hipertensión es conocida como "un mal silencioso", ya que en sus comienzos no presenta síntomas.

Estrategias comunitarias

Con el panorama de los factores de riesgo cardiovascular de la población de Rauch a la vista, Aizpurúa y sus colegas platenses decidieron poner en práctica una serie de estrategias comunitarias. "Primero se creó una Subsecretaría de Salud para hacer tareas de prevención y promoción de la salud", cuenta Aizpurúa, que dejó entonces la dirección del hospital para hacerse cargo de la subsecretaría.

Por aquel entonces Rauch contaba sólo con un hospital y una sala de atención pediátrica externa. "Creamos un programa de atención primaria para estar más cerca de la gente: la sala pediátrica se convirtió en un centro de salud; abrimos un segundo centro en un edificio donado por la Sociedad Española de Socorros Mutuos, y luego un tercero en una vieja estación de ferrocarril, para poder atender a gente que vivía lejos del hospital."

"A toda persona que llegaba a atenderse por cualquier motivo al hospital o a los centros de salud se le tomaba la presión y, si era elevada, se le aconsejaba que consultara a su médico", agregó Salazar. Además, se proveía la medicación en forma gratuita.

Otras de las estrategias para bajar la presión fueron: charlas sobre alimentación saludable, un programa de actividad física dirigido a gente mayor y la promoción del cultivo en huertas. La licenciada en trabajo social Silvina Fernández explicó que, a través de un convenio con el INTA, se implementó un proyecto para desarrollar huertas comunitarias.

"El objetivo era que las familias pudieran tener su propia huerta. Con el espacio y los materiales con que disponían se los orientaba para que pudieran construirla y mantenerla. Dos veces por año, de acuerdo con la temporada, se hacían las entregas gratuitas de semillas, pero lo más interesante era el trabajo comunitario."

La asistente social se refiere a las reuniones que, en forma semanal, se hacían en alguna de las casas del barrio o el colegio: "Allí se les enseñaba a cocinar distintas recetas para poder aprovechar toda la producción de verduras".

Otro de los pilares del programa antihipertensión fue la actividad física. El plan de entrenamiento estaba perfectamente delineado por la profesora de educación física María Belén Falótico. "Dos veces por semana se organizaban caminatas y los fines de semana había actividades extraordinarias -contó-. La noticia corría de boca en boca, y cada vez se sumaba más gente, sobre todo mujeres. Con los hombres siempre cuesta un poquito más, a veces les da vergüenza."

Exito y retroceso

Así, sumando educación, alimentación saludable y movimiento, el estilo de vida de los habitantes de Rauch comenzó a cambiar. "Comencé a medicarme y a controlarme en forma periódica -contó María Celia Socabehere-, y aunque al principio costó bastante, logré cambiar algunos hábitos, como eliminar la sal de las comidas y salir a caminar todos los días, por lo menos 30 minutos."

Y con el cambio de estilo de vida, la presión arterial bajó. "En 2003 realizamos una segunda encuesta a los mismos vecinos encuestados en 1997 -apuntó Salazar-. Aunque lo esperable era que la presión hubiera subido unos 3 o 4 mm/Hg, por la edad, nos encontramos que había bajado 5 mm/Hg. Y no sólo en los hipertensos, entre los que el porcentaje en tratamiento subió de 12,2% en 1997 a 20,4% en 2003."

Para Salazar, el descenso de presión en los que no recibieron tratamiento antihipertensivo se debió al descenso de peso (o no aumento) logrado gracias al cambio alimentario, así como a la reducción del consumo de bebidas alcohólicas.

Pero hoy, a dos años de finalizado el programa, como resultado del cambio de autoridades en la municipalidad de Rauch, ocurrido en diciembre de 2003, sus premisas y metas comienzan a difuminarse.

"Aunque los centros de salud siguen funcionando, la estructura de la Subsecretaría de Salud se disolvió -se lamentó Aizpurúa, que actualmente se desempeña en el hospital municipal-. Volvimos a la concepción de esperar a que llegaran los enfermos al hospital y se dejó de lado la idea de que eso se puede prevenir al promover la salud."

Las caminatas organizadas en el Complejo Polideportivo Balneario han logrado sobrevivir. "La mayoría comprobó los buenos resultados y ahora no quiere abandonar", comentó la profesora de educación física Falótico, que durante el verano también comanda una colonia, donde para participar hay un solo requisito: ser mayor de 55 años.

Casi todos los integrantes de la familia Rodríguez Andraca participaron de la experiencia. "Muchas veces por dejadez uno no les presta atención a estas cuestiones, y para toda la comunidad fue muy positivo -reflexiona Ana María Rodríguez Araca, ama de casa y vecina de Rauch de toda la vida-. Lamentamos muchísimo que no se haya podido continuar con el programa, porque siempre se habla de la prevención, pero muy pocas veces se la pone en práctica."

"El proyecto que arrancó en 1997 no debería terminar nunca, porque para mejorar la calidad de vida de la gente es necesario un seguimiento. Es una lástima que en 2003 se haya realizado la última encuesta, pero confiamos en que este programa de prevención pueda volver a retomarse", concluyó María Celia Socabehere.

Por Soledad Vallejos (La Nación, Argentina)
Con la colaboración de: Sebastián A. Ríos

02 enero 2006

El paso siguiente es...

Ok, ya sabes que tienes algo del síndrome metabólico en tu vida. Entonces, vienen las preguntas y las dudas. Poco te ayudarán las dietas de hambre por dos semanas o los milagros naturales repentinos. Esas medidas urgentes no funcionan para nadie.
Lo mejor es consultar un médico, ojalá un especialista en endocrinología, ya que se trata de un problema endocrino-metabólico.

En paralelo es ideal visitar un nutricionista que te ayude a cambiar los hábitos de alimentación.
En general, debes aprender a reemplazar aquellos alimentos de alto contenido calórico, por otros de mayor contenido de proteínas y fibras. También, debes reconocer la diferencia entre un carbohidrato de rápida absorción y otro más complejo o de lenta absorción.
Lo fundamental es no dejar de comer carbohidratos o azúcares, que a todos nos proporcionan las energías necesarias, pero lo correcto es consumirlos en porciones más pequeñas y varias veces al día, para mantener un nivel constante de azúcar en la sangre, sin elevar demasiado la glicemia.
Por ejemplo, en el desayuno debes preferir dos rebanadas de pan integral con quesillo y una leche, té o café (sin azúcar). Ya que el pan blanco es casi lo mismo que comer caramelos, porque contiene carbohidratos de rápida absorción. También en el almuezo una porción de proteína (pollo, pavo, pescado o carne) mucha ensalada verde y media taza de arroz integral o fideos o una papa pequeña. Para el postre sólo una fruta. La merienda puede ser muy similar al desayuno.
Más tarde debes cenar, algo como pollo con ensalada. Agregar esta cena ligera a la alimentación diaria no te hará subir de peso, al contrario. Al consumir más proteínas y menos carbohidratos, perderás grasa corporal sin perder masa muscular ni sentir hambre.

Es clave respetar las comidas, sin saltarse ninguna.

Caminar
Otro pilar importante es la actividad física. Puedes comenzar caminando 10 minutos al día, hasta hacerlo media hora tres veces por semana. Luego tu organismo comenzará a acostumbrarse a hacer actividad física y sentirás el bienestar de hacerlo periódicamente. Estarás más relajado(a) y bien contigo mismo(a). También notarás que comienzas a bajar de peso, sin esfuerzo, sólo debes cumplir estas simples medidas.

24 diciembre 2005

La dieta de la Edad de Piedra

Me pareció muy interesante esto de la autoexperimentación de Seth Roberts. Tiene sentido de que cada persona reacciona distintos a los numerosos tratamientos y que autoexpermentando hasta encontrar la que mejor se acomode a nosotros podemos llegar a buen puerto. También como llega a las teorías que dan cuenta de la esencia biológica del ser humana, basado en su comportamiento hace miles de años antes, cuando había una conexión mayor entre habitat, suplir necesidades básicas, ser humano y costumbres.
PD: Ojo, acá autoexperimentación no es sinónimo de automedicación.


La dieta de la Edad de Piedra

STEVEN D. LEVITT y STEPHEN DUBNER

Seth Roberts, de 51 años de edad, es un profesor de psicología en la U. de California en Berkeley. Si usted lo hubiera conocido hace 25 años, lo habría considerado un hombre con gran cantidad de problemas. Sufría de acné, se despertaba muy temprano y pesaba 90 kilos (su estatura era de 1,60 metros).

Pero ahora muestra una piel saludable, parece que descansa bien, es un ser afable, pesa alrededor de 70 kilos y parece 10 años más joven de su edad real. ¿Cómo ocurrió esto?

Tuvo la inteligente idea de transformar sus problemas personales en temas de investigación y se embarcó en una de las más largas batallas de autoexperimentación científica conocida por el hombre. No sólo explorándose a sí mismo más allá de lo sensato, sino también registrando rigurosamente cada dato puntual en toda la trayectoria.

Muchos investigadores descartan la autoexperimentación pues no parece lo suficientemente científica: no hay grupo de control. Tampoco puede hacerse un experimento "de doble ciego", pues el científico y el sujeto de estudio son la misma persona.

Gran cantidad de experimentos de laboratorio, en especial en el campo de la medicina, fracasan por usar una pobre metodología o por un flagrante interés personal. En el caso de Roberts, su interés personal es extremo, pero al menos es obvio. Su metodología es tan simple -probar un millón de soluciones hasta que encuentra una que funcione-, que permite una gran transparencia.

En cierto modo, la autoexperimentación tiene más en común con la economía que con las ciencias "exactas". Al no poder llevar a cabo experimentos al azar, los economistas quedan confinados a aprovechar cualquier información significativa.

Supongamos que usted es un economista midiendo el efecto de las prisiones en las tasas de crímenes. Lo que a usted le gustaría hacer es que unos pocos estados elegidos al azar súbitamente liberen 10.000 presos, en tanto otros estados también elegidos al azar encarcelen a 10.000 personas adicionales.

Al no poder hacer un experimento tan perfecto, usted se ve forzado a confiar en algo menos exacto. Por ejemplo, demandas judiciales que acusan a varios estados de hacinamiento en las cárceles. En ocasiones, eso obliga a las autoridades a liberar gran cantidad de presos. (Y sí, los crímenes en esos estados aumentan bruscamente después de que se libera a gran cantidad de detenidos).

¿Cuál puede ser un medio más apropiado de generar información que explotar el propio cuerpo? Roberts comenzó con su acné, y luego con su falta de sueño y le llevó más de 10 años de experimentación, pero descubrió que su insomnio mañanero podía ser curado si el día anterior se saltaba el desayuno y pasaba más de ocho horas de pie.

Más extraña aún es la solución que encontró para su malhumor: si bien veía televisión al menos una hora cada mañana, nunca lo hacía por las noches.

Cuando encontró esta solución, Roberts, como otros científicos, llegó hasta la Edad de Piedra buscando una explicación. Las investigaciones antropológicas sugieren que los primeros seres humanos tenían variados contactos personales cada mañana, pero muy poco después del atardecer, un hábito que Roberts imita ahora cuando se trata de la televisión.

También fue la Edad de Piedra que inspiró su sistema para controlar el peso. Había intentado la dieta sushi, una dieta de pasta, una dieta de cinco litros de agua por día y varias más. Todas resultaron ineficaces.

Pero en el camino descubrió que nuestros cuerpos están regulados por un "set point", una especie de termostato de la Edad de Piedra que establece un peso óptimo para cada persona. Pero este termostato funciona de manera opuesta al que hay en su casa.

Cuando su casa se enfría, el termostato enciende la caldera. Pero según la teoría del set-point, cuando la comida escasea, usted se vuelve "menos" hambriento. En cambio, usted se vuelve más glotón cuando hay mucha comida a su alrededor.

Esto puede parecer contrario a la lógica, como ordenarle a la caldera de su casa que funcione solamente en verano. Pero hay una crucial diferencia entre la calefacción en su casa y las calorías: mientras que carece de sentido almacenar el aire caliente en su casa para el invierno siguiente, hay una manera de guardar calorías para usarlas en el futuro. Se llama grasa. En este sentido, la grasa es como el dinero: se puede obtener hoy, ponerlo en el banco y retirarlo más tarde cuando se necesita.

Durante una época de escasez en la cual su comida siguiente dependía de una caza exitosa este sistema era vital: permitía gastar sus ahorros de grasa cuando la comida faltaba, y hacer depósitos cuando la comida era abundante.

El investigador cree que este sistema iba acompañado por un poderoso mecanismo de señales: cada vez que se ingería una comida sabrosa (lo cual se vinculaba con una época de abundancia) o que era conocida (lo cual indicaba que usted la había comido antes y se había beneficiado con ella), su cuerpo le pedía que pusiera en su banco tantas calorías como fuese posible.

Roberts cree que estas señales eran asociaciones aprendidas tan confiables como la campana de Pavlov que sirvieron muy bien a la humanidad. Hoy, sin embargo, en los lugares donde hay oportunidades constantes de comer, estas señales pueden conducir a la gordura.

Así que Roberts probó con el sistema de la Edad de Piedra. ¿Qué pasaría si pudiese mantener bajo ese termostato enviando menos señales de sabor? Una solución obvia era un dieta blanda, pero eso a Roberts no le interesaba (él es en realidad un gourmet). Después de una gran cantidad de experimentos, descubrió dos agentes capaces de engañar al estómago.

Unas pocas cucharadas de aceite sin sabor (él usó canola o aceite de oliva extra liviano), tomadas unas pocas veces al día entre las comidas, le proporcionaron algunas calorías adicionales a su cuerpo, pero no activaron la señal para almacenar más.

Algunas onzas de agua azucarada (usó fructosa granulada, que tiene un índice glicémico más bajo que el azúcar en tabletas) produjeron el mismo efecto. (Lo dulce parece no actuar como "sabor" en el sistema de señales de calorías del cuerpo).

Los resultados fueron increíbles. Roberts perdió 18 kilos en tres meses y nunca los volvió a recuperar. Pudo comer bastante cuando y donde quería, pero estuvo mucho menos hambriento que nunca antes.

En la comunidad académica, la autoexperimentación de Roberts encontró muchos críticos, pero también serios admiradores. Entre los últimos está el apreciado psicólogo Robert Rosenthal, que ha elogiado a Roberts por "aproximarse a la información con un espíritu exploratorio más que confirmatorio", y por realizar el análisis de los datos "como una ocasión para confrontar una sorpresa".

Pero la extraña solución de Seth Roberts -que ha apodado la Dieta Shangri-La- ¿funcionará realmente para los millones de personas que la necesitan? Con la empresa creada en torno a la dieta Atkins en cesación de pagos, los habitantes de Estados Unidos están ansiosos por otra receta.

10 diciembre 2005

Científicos andaluces detectan los genes causantes del síndrome metabólico

científicos del grupo de investigación "Bioquímica de la Nutrición" de la Universidad de Granada (UGR) han detectado los genes causantes del síndrome metabólico en niños obesos, enfermedad que se caracteriza por un conjunto de alteraciones como elevados niveles de triglicéridos, de ácido úrico y de insulina, así como hipertensión arterial y reducción del colesterol bueno y que afecta al 30 por ciento de los niños obesos.

Fuentes de Andalucía Investiga, el programa de divulgación científica de la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa, explicaron a Europa Press que estos expertos han seleccionado 64 genes candidatos, es decir, aquellos que se expresan de forma diferente en los niños que están predispuestos a padecer el síndrome metabólico.

Los expertos, que han utilizado una muestra de niños obesos y otros normales para su estudio, observaron que se dan casos de niños con sobrepeso que están predispuestos a padecer el síndrome. Así, aún no han establecido las causas de esta susceptibilidad, aunque todo apunta a los denominados polimorfismos génicos, unas secuencias de genes particulares del individuo que le confieren determinados caracteres.

En el caso del síndrome, una serie de polimorfismos en varios genes interaccionando con el medio ambiente darían lugar a la aparición de la enfermedad en un grupo de niños, mientras que los polimorfismos de otros individuos, no darían lugar a esa interacción, asegura este grupo.
Una vez detectados los genes, el siguiente paso consistió en localizar los polimorfismos mediante el estudio del ADN para encontrar las secuencias relacionadas con la susceptibilidad ante el síndrome y establecer así tratamientos terapéuticos adecuados.

DIAGNOSTICO PRECOZ
Con estos resultados, estos granadinos pretenden diseñar un chip de ADN para el diagnóstico precoz de individuos susceptibles que ya se aplica en enfermedades como el cáncer y consiste en una pequeña placa de vidrio dividida en cuadrículas donde se introducen sondas de ADN, es decir, secuencias de genes específicas.

Actualmente, el 12,6 por ciento de los niños españoles son obesos, un porcentaje que ha ascendido de forma "alarmante" en las últimas décadas, ya que en 1984 sólo un 4,8 de los niños españoles tenían sobrepeso.

De esta forma, los expertos apuntan que la susceptibilidad de padecer el síndrome metabólico es genética, pero la enfermedad aparece cuando esos genes interaccionan con una situación ambiental desfavorable, como una vida sedentaria o la ingesta elevada de energía, que dan lugar a la acumulación de grasa.

Así las cosas, los científicos abogan por un tratamiento de la obesidad infantil integrado en el que se impliquen los médicos, la familia, la escuela, las instituciones y las industrias.

11 octubre 2005

Metformina debe ser la primera opción de pacientes con diabetes tipo 2

Lineamientos internacionales recientemente publicados sobre para el manejo de pacientes con diabetes tipo 2 recomiendan la metformina (GLUCOPHAGE(R)) para iniciar el tratamiento oral. Esa fue la conclusión del grupo de estudio clínico de la Federación Internacional de Diabetes (FID). Tras un análisis de las investigaciones y de los datos clínicos más actualizados, el grupo de estudio de la FID señaló:

La metformina (GLUCOPHAGE(R)) debe ser la primera opción para iniciar el tratamiento oral de pacientes con diabetes tipo 2, recomiendan los primeros lineamientos internacionales para el manejo de esta patología.

"El tratamiento estándar debería comenzar con metformina a menos que haya evidencia o riesgo de insuficiencia renal."

Esta recomendación es particularmente apropiada, sostiene el grupo de estudio, en virtud de los datos obtenidos en el Estudio Prospectivo de la Diabetes en el Reino Unido (2) (UKPDS) que demuestran que el uso de GLUCOPHAGE(R), desde el diagnóstico, redujo las muertes relacionadas con la diabetes en un 42 por ciento (p = 0,017), la mortalidad por toda causa en un 36 por ciento (p = 0,011) y todo endpoint relacionado con la diabetes en un 32 por ciento (p = 0,002).

La metformina (GLUCOPHAGE(R)) reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares en pacientes con enfermedades coronarias comprobadas.

La nueva evidencia obtenida a partir del estudio PRESTO (Prevention of REStenosis with Tranilast and its Outcomes, estudio clínico sobre la efectividad de Tranilast para prevenir la reestenosis y sus resultados) en Fase 3 demuestra los beneficios de la metformina en pacientes con diabetes tipo 2 con enfermedades coronarias comprobadas. Se sabe que los pacientes con diabetes tipo 2 sometidos a una intervención coronaria percutánea coronaria tienen un mayor riesgo de resultados adversos, incluyendo la muerte, en comparación con los pacientes no diabéticos. Ahora, un nuevo análisis de PRESTO, basado en 2.772 pacientes diabéticos, demostró que el tratamiento con metformina se puede relacionar con un índice significativamente menor de efectos adversos graves que el tratamiento con sulfonilurea e insulina (en un 28%, razón de momios (odds ratio) de 0,72, un intervalo de confianza del 95% de 0,57-0,91, p=0,005)(3). Respecto a estos resultados, el catedrático John Kao, de Chicago, Estados Unidos, opinó: "La diferencia entre los pacientes tratados con metformina o bien con sulfonilurea e insulina se debió principalmente a que los índices de mortalidad e infarto de miocardio con terapia de metformina fueron significativamente más bajos."

La metformina reduce el riesgo aumentado de cáncer.

Los pacientes diabéticos tienen mayor riesgo de cáncer, en particular de hígado y páncreas(4). Actualmente, las investigaciones sugieren que el riesgo de mortalidad relacionada con el cáncer puede ser debido a la influencia de la elección de la terapia antidiabética.

Los nuevos datos analizados durante una rueda de prensa en la asociación EASD indican que el tratamiento con metformina, pero sin ninguna otra intervención como sulfonilurea o insulina, puede reducir el riesgo de cáncer en pacientes con diabetes tipo 2.

Un estudio de control de casos realizado en Escocia sobre 11.876 personas, con diabetes tipo 2 con terapia inicial de metformina o de sulfonilurea, investigó la posible vinculación entre la mortalidad por cáncer y estas terapias para reducir la glucosa(5). En el período 1993-2001, la mortalidad relacionada con el cáncer fue significativamente mayor entre los usuarios de sulfonilurea que entre los usuarios de metformina (razón de momios de 0,79, intervalo de confianza de 95%, de 0,67-0,93). Esto quiere decir que la metformina estaba asociada con una reducción del 21% en el riesgo de cáncer. El ajuste por variables de confusión tales como obesidad, el hábito de fumar, la presión sanguínea y la posición socioeconómica, daba una reducción del 23% en el riesgo de cáncer. Uno de los investigadores, el doctor Alistair Emslie-Smith, comentó: "La toma de metformina puede estar asociada con el menor riesgo de cáncer en pacientes con diabetes tipo 2 y existe un mecanismo biológicamente plausible". Alistair Emslie-Smith es el director de la cátedra de Medicina General, División de Ciencias de la Salud Comunitaria, Universidad de Dundee, Dundee, Escocia.

En nombre del equipo de Dundee, el doctor Emslie-Smith confirmó que existen planes de emprender un gran estudio de cohortes para identificar cánceres específicos afectados favorablemente por la metformina.

El respaldo para realizar exploraciones adicionales de los efectos antitumorígenos de la metformina proviene de un estudio de cohortes basado en una población y presentado durante el congreso de la Asociación Americana de Diabetes que se realizó en San Diego del 10 al 14 de junio de 2005(6). Jeffrey Johnson, catedrático del Departamento de Salud Pública de la Universidad de Alberta, Edmonton, Canadá, y sus colegas demostraron, tras un seguimiento realizado durante más de 5 años, que la mortalidad relacionada con el cáncer era significativamente mayor entre los pacientes a quienes se les administraba sulfonilureas que entre los que usaban metformina (razón de riesgo ajustada de 1,3; intervalo de confianza del 95% de 1,1-1,6, p=0,012). También se asoció el uso de la insulina con una mayor mortalidad relacionada con el cáncer (razón de riesgo ajustada de 1,9; intervalo de confianza del 95% de 1,5-2,4, p<0,0001).

El equipo canadiense concluyó que una mejor comprensión de la relación existente entre la diabetes, su tratamiento y el cáncer, es de suma importancia para su prevención y manejo. Las terapias con fármacos que aumentan la sensibilidad de la insulina en la diabetes tipo 2, tales como la metformina, pueden no sólo tener un efecto benéfico sobre los resultados de la diabetes sino también en la mortalidad relacionada con el cáncer.

(i) GLUCOPHAGE(R) también se comercializa bajo las siguientes marcas: Diabex(R), Dabex(R), Dianben(R), Glifage(R), Glisulin(R), Merckformin(R) y Risidon(R)


Referencias
1. Federación Internacional de Diabetes 2005. Grupo de estudio de lineamientos clínicos. Lineamientos Internacionales para la diabetes tipo 2. Disponible en el sitio www.idf.org.
2. Grupo de Estudio Prospectivo de la Diabetes en el Reino Unido (UKPDS, por sus siglas en inglés). Efectos del control intensivo de la glucosa en sangre con metformina sobre las complicaciones en paciente con sobrepeso y diabetes tipo 2 (UKPDS 34). Lancet 1998; 352:854-65.
3. Kao J, Tobis J, McClelland RL, Heaton MR, Davis BR, Holmes DR, Currier JW. Relación del tratamiento con metformina a hechos clínicos en pacientes diabéticos sometidos a intervención percutánea. Am J Cardiol 2004; 93:1347-50.
4. Czyzyk A, Szczepanik Z. Diabetes mellitus y cáncer. Eur J Intern Med 2000; 11: 245-52.
5. Evans JMM, Donnelly LA, Emslie-Smith AM, Alessi DR, Morris AD. La metformina y el menor riesgo de cáncer en pacientes diabéticos. BMJ 2005; 330:1304-5.
6. Bowker SL, Majumdar SR, Veugelers P, Johnson JA. Mayor índice de mortalidad relacionada con el cáncer en pacientes con diabetes tipo 2 que usan sulfonilurea o insulina exógena, en comparación con quienes usan metformina. Diabetes 2005; 54 (Suppl 1): A128.
Merck es una compañía farmacéutica y química internacional cuyas ventas fueron de EUR 5.900 millones en 2004, con una historia iniciada en 1668 y cuyo futuro es modelado por 28.600 empleados en 54 países. Su éxito está caracterizado por las innovaciones que aportan sus emprendedores empleados. Las operaciones de Merck tienen lugar dentro de Merck KGaA, en la cual la familia Merck posee el 73 por ciento de las acciones y diversos accionistas controlan el restante 27 por ciento. La subsidiaria estadounidense, Merck & Co., es completamente independiente de Merck Group desde 1917.

04 octubre 2005

Premio a la mejor contribución científica

(Agosto 2005) Oh sorpresa! Son pocos los investigadores chilenos que logran el reconocimiento de sus pares, en el ámbito internacional. Pero hay excepciones notables.
Así ocurrió con la doctora Teresa Sir-Petermann, quien recientemente recibió en Bélgica, el Premio John M. Kinney, dedicado a resaltar contribuciones de excelencia a la Ciencia en Nutrición, por su trabajo "Insulin Secretion in Women Who Have Polycystic Ovary Syndrome and Carry the Gly972Arg Variant of Insulin Receptor Substrate-1 in Response to a High-Glycemic or Low-Glycemic Carbohydrate Load" (Abstract)*, según informa en internet la Sociedad Chilena de Reproducción y Desarrollo (www.schrd.cl).
La doctora Sir-Petermann se ha destacado por desarrollar sus propias hipótesis sobre el Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP), en el laboratorio de Endocrinología y Metabolismo del Departamento de Medicina Interna de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.
Se sabe que el SOP está muy relacionado con la resistencia a la insulina, debido a que esta hormona (la insulina) participa en el proceso de maduración del óvulo en el ciclo femenino, por lo tanto, cuando el organismo experimenta la sobreproducción de esta hormona (hiperinsulinemia) para compensar esta condición, el ovario es hiperestimulado, lo que, a su vez, genera un conjunto de alteraciones. Entonces, para estudiar la causa y tratarla, la recomendación es acudir a un endocrinólogo**, ya que el uso de anticonceptivos es sólo una medida paliativa. Además, el grupo insulinoresistente tiene un alto riesgo de desarrollar otros problemas de salud, como el síndrome metabólico, la diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.

* Publicado en la revista Nutrition (The International Journal of Applied and Basic Nutritional Sciences). Referencia bibliográfica: Nutrition 20: 905-910, 2004.

* * En general, la lista de síntomas que alertan a la mujer con SOP es larga y variada. Aunque no siempre están todos presentes, la mayoría refiere dolores menstruales, acné, alopecia, hirsutismo (aumento vellosidad corporal), anovulación, ciclos irregulares, sobrepeso u obesidad, hiperpigmentación (piel más oscura en los pliegues, generalmente en el cuello o las axilas) y cabello y piel grasa, entre otros.

14 septiembre 2005

El gen de la resistencia a la insulina

Más de la mitad de los chilenos posee el genotipo “ahorrador” o de resistencia a la insulina, una condición que favorece el sobrepeso y la obesidad, y se asocia al desarrollo de enfermedades crónicas, como la diabetes tipo 2 y la hipertensión arterial.
Este síndrome se caracteriza por una menor sensibilidad a la acción de la insulina, la hormona responsable de llevar la glucosa a los órganos y los tejidos. Como resultado de ello, e
l organismo de los individuos que portan este gen está programado para transformar en grasa, el aporte de los alimentos ricos en carbohidratos. Por eso estas personas engordan con más facilidad.
En presencia de una dieta rica en grasas y carbohidratos, este factor se traduce en una alteración del metabolismo de los azúcares y las grasas, es decir, una intolerancia a la glucosa e hipercolesterolemia, que llevan eventualmente a una diabetes y a una arterosclerosis, que obstruye tempranamente el sistema cardiovascular.
"La grasa abdominal es una verdadera glándula endocrina y no sólo un reservorio de calorías, como se pensó por mucho tiempo. Cuando la grasa del cuerpo aumenta y se deposita en forma especial en el abdomen, ésta secreta una serie de hormonas y principios activos (citoquinas), que son los que producen finalmente todos los trastornos metabólicos que llevan a la arteriosclerosis y a la diabetes. Esta condición física es característica en el sujeto que porta una insulinoresistencia", comenta la doctora Raquel Burrows, investigadora del INTA.
Hace 15 años en Estados Unidos y Japón, la diabetes tipo 2 se reconocía como una enfermedad propia de los ancianos. Hoy, en cambio, el problema aparece con mayor prevalencia en personas menores de 20. En la actualidad, la tipo 2 representa un 33 por ciento de las diabetes en la población juvenil.

Ancestros
Este tipo de diabetes es más frecuente en la descendencia de los pueblos nativos. Es así como en Estados Unidos, los afroamericanos, los mexicanos-americanos y los indios Pimas de Arizona presentan una prevalencia mayor de diabetes mellitus 2. Por ejemplo, en ese país cerca del 50 por ciento de los indios Pimas son diabéticos a los 35 años de edad.
En Chile, "la mezcla aborigen es alta, llegando a 70 por ciento en la Región Metropolitana, especialmente mapuche, según recientes estudios. Este alto mestizaje con pueblos originarios podría explicar la alta presencia de resistencia insulínica asociada a la obesidad, en nuestra población", afirma la experta.
Las causas de esta condición biológica se remontan al hombre primitivo, que pudo sobrevivir hace más de 15 mil años, cuando la escasez de alimentos, especialmente en los inviernos, era tan grande que pasaban días en un ayuno prolongado. ¿Cómo pudo él lograr una reserva energética de grasa si se alimentaba fundamentalmente de frutos (azúcares) y carnes seguramente magras? ¿Cómo pudo la mujer primitiva proteger el crecimiento de sus hijos y en forma especial su cerebro, mientras los estaba gestando, si se alimentaba tan escasamente?
El hombre de aquel tiempo, que logró sobrevivir y dejar descendencia tuvo necesariamente que adaptarse a ese entorno. Para esto desarrolló un "organismo ahorrador".
El genotipo "ahorrador" se caracteriza por ser un organismo tremendamente eficiente en aprovechar las calorías de los alimentos ingeridos, derivando parte del azúcar, que es el principal componente de los alimentos, hacia órganos vitales, como el cerebro para protegerlo. En este ajuste, el azúcar sobrante la depositaba como grasa para tener una reserva calórica, que eventualmente pudiera ser entregada con facilidad en los momentos de escasez. Todas estas condiciones se dan cuando existe una resistencia a la acción de la insulina, impidiendo así que el azúcar y las grasas ingeridas se utilicen con rapidez.
Los 15 mil años transcurridos no han permitido que esta condición metabólica desaparezca, y por eso gran parte de la humanidad todavía la porta. Ello le permitió a muchos sobrevivir en la escasez, pero es una desventaja cuando el hombre vive en un ambiente sedentario y de sobrealimentación, especialmente consumiendo azúcares y grasas. Esta misma condición permitió la sobrevivencia del hombre en África, un continente azotado por el hambre, y en Europa, durante las hambrunas de las dos guerras mundiales. "Se da entonces una paradoja: los desnutridos del África y los obesos de los países que viven en la abundancia tienen algo en común, la insulinoresistencia que a los primeros les ha permitido sobrevivir, a los últimos los está matando", concluye la experta.